Noticia relaccionada con la afixia:
Alerta sobre casos de juegos de asfixia entre jóvenes
Experto advierte a padres sobre los riesgos para adolescentes que se 'ahorcan' para sentir placer.
"Voy a apretar mi cabeza con las cuerdas de la ropa. Cuando me vean como dormida, me despiertan", le decía una adolescente a sus compañeras en el patio de una casa, pero nunca despertó.
Este es el único caso documentado en Bogotá de 'juegos de asfixia' que conoció el médico forense Andrés Rodríguez Zorro, del Instituto Nacional de Medicina Legal. Ocurrió hace 12 años y el desenlace fue la trágica muerte de la pequeña cuya historia fue relatada por sus compañeras.
Es
ta práctica es un mecanismo a través de cual la persona se induce a la asfixia para sentir euforia. "Se practica en grupos o de forma individual", dijo Rodríguez, experto en asfixias, tanto que recientemente llevó a cabo una investigación en la que revisó una buena proporción de la literatura sobre el tema para saber cuántas muertes habían dejado estas peligrosas prácticas en Estados Unidos, en las que se ha tratado de llevar un registro que en Bogotá todavía no existe.
"Quería saber si había casos fatales, y sí. Se reportaron 85 fallecidos desde el año 1995 hasta el 2009. Estas prácticas son más comunes de lo que uno cree", explicó el experto.
P
ocos profesionales han estudiado el tema en Bogotá, pero lo que sí pululan son las historias de los adolescentes que cuentan cómo llevar a cabo la práctica. "En mi colegio, espichamos a una amiga entre varias contra la pared hasta que se desmaya. Luego, la movemos para que reaccione. Es el juego del muertito", cuenta Diana*, estudiante de octavo grado de un colegio privado.
Según el experto consultado, son varias las formas en las que una persona o grupos de personas pueden lograr su cometido.
"Algunos le aprietan el cuello o el pecho a sus compañeros, otros hacen montoneras o aguantan la respiración hasta desmayarse y el caso más peligroso es el autoahorcamiento".
Según Rodríguez,
hay una parte del cerebro humano más sensible a la hipoxia (insuficiencia de oxígeno en el cerebro). "Sobre todo en las que están relacionadas con el placer. Por eso la euforia", explicó.
Lo más grave es que cuando el mal llamado 'juego' se convierte en obsesión o hábito la práctica pasa de ser colectiva a individual. "En estos casos, el adolescente se induce el ahorcamiento con cuerdas, bufandas, cinturones... y es ahí en donde más corre riesgo de convulsionar y morir", explicó Rodríguez.
http://www.eltiempo.com/colombia/bogota/ARTICULO-WEB-NEW_NOTA_INTERIOR-12727786.html