lunes, 22 de abril de 2013


 · Paro cardiorespiratorio



  
 La PCR (Parada Cardiorrespiratoria) se define como la brusca interrupción de la capacidad del corazón para bombear sangre suficiente para mantener una adecuada circulación cerebral. Generalmente inesperada y potencialmente reversible de la ventilación y circulación espontánea.

Sintomas de un paro cardiorrespiratorio:                                     


Se manifiesta por un estado de muerte aparente:
  1. La persona está totalmente inconsciente, no se mueve espontáneamente, no reacciona ni a la palabra ni al tacto, ni a la estimulación dolorosa, ni a la luz;
  2. No se percibe su respiración ni siquiera después de la liberación de las vías aéreas: no se siente su respiración en la mejilla, no se ve el pecho o el vientre levantarse ni bajarse;
  3. La persona no reacciona a las insuflaciones (boca a boca): no tose, no recupera la ventilación;
  4. No se percibe el pulso carotídeo, nótese que este signo puede ser engañoso, ya que a causa de su tensión nerviosa (estrés), la persona salvadora puede sentir su propio pulso en el extremo de los dedos;
  5. La víctima palidece: adquiere un color azulado secundario debido a la falta de oxigenación de los tejidos; este signo es difícil de percibir por un neófito, pero es evidente una vez que se ha visto;
  6. Encontramos midriasis pupilar (dilatación de las pupilas).
Cuando se es testigo directo de la sobrevenida del paro, el cuadro clínico puede ser más engañoso:
  1. El paciente pierde el conocimiento y puede convulsionar (movimientos involuntarios bruscos) en primer lugar, impidiendo toda evaluación del pulso o de la respiración; en la práctica esto no dura más que una decena de segundos;
  2. El paciente puede tener una respiración ruidosa (respiración agónica llamada “estertor”) durante diez segundos.
No se tiene que confundir esta respiración agónica o estas convulsiones con:
  1. Un síncope sin paro cardiocirculatorio (pulso y respiración presente);
  2. Una crisis convulsiva epiléptica, más prolongada, con pulso y respiración presente;
  3. Un choque séptico: la presión arterial que desciende mucho impide toda percepción de pulso.
En el marco de los primeros auxilios, los signos suficientes para detectar la parada circulatoria son:
  1. Inconsciencia
  2. Ventilación detenida
  3. Ausencia de pulso
  4. Ausencia de reacción a las insuflaciones.

Causas:

En ocasiones es evidente: traumatismo, electrocución, ahogamiento, asfixia, intoxicación, estrangulación, hipotermia grave...
Pensar sistemáticamente en una ruta equivocada (paso de un alimento al aparato respiratorio en lugar del esófago); en ese caso, las insuflaciones son ineficaces, y son las compresiones torácicas las que permitirán expulsar el cuerpo extraño. Se tiene que inspeccionar entonces la boca después de las compresiones torácicas para recuperar el cuerpo extraño que se habría conseguido expulsar.
Si el paro aparece aislado (no es de traumatismo, de hemorragia, de electrocución, de atragantamiento...), se debe pensar sistemáticamente en una causa cardiaca pero eso serán asuntos del médico, una vez se haya conseguido con éxito la reanimación.
En estos casos, el mecanismo del paro puede ser:
  • La causa más frecuente es la fibrilación ventricular (300 a 400 latidos por minuto y de manera anárquica) o una taquicardia ventricular sin pulso (corazón que late a 200 latidos por minuto, hasta más): el corazón no late de manera eficaz y ya no cumple su papel de bomba; se pueden barajar varias causas: presencia de una enfermedad cardiaca, intoxicación de ciertos medicamentos, pero también infarto de miocardio en curso;
  • asistolia: el corazón no muestra signos de actividad, ya no late; esto se puede deber a ciertos trastornos de la circulación cardiaca;
  • actividad eléctrica sin pulso (AESP) y antes denominada disociación electromecánica: el corazón tiene una actividad eléctrica normal, pero no bombea, por ejemplo está comprimido por un hematoma, o bien a causa de un shock hipovolémico: la presión de la sangre ha bajado demasiado, o demasiado rápidamente, y la bomba cardiaca se ralentiza (hemorragia no controlada, aflojamiento de un torniquete o de un punto de compresión, síndrome de Bywaters, descompresión del pantalón anti-shock sobre una persona en colapso cardiovascular...).

¿Qué hacer en caso de paro cardiorrespiratorio?

 Solicite ayuda inmediatamente o envíe a alguien a buscar ayuda. Empiece la reanimación cardiopulmonar (RCP). La RCP sólo le permite ganar tiempo mientras la ayuda llega pero no restablece la actividad del corazón. Si dispone de un desfibrilador externo automático, utilícelo inmediatamente. Hay que recordar que la causa más frecuente es la fibrilación ventricular, con lo que la utilización de la desfibrilación lo más precoz posible es el tratamiento más eficaz.
            

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